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Diabetes, Depresión y Ansiedad

Diabetes, Depresión y Ansiedad

Si le cuesta aceptar o controlar la diabetes, es importante que hable con los profesionales que realizan el acompañamiento de su tratamiento. Intente expresarles cualquier emoción negativa. Si no lo hace, es posible que presente trastornos de ansiedad o, incluso, depresión. A fin de cuentas, la diabetes y la depresión están estrechamente vinculadas.

Afrontar la diabetes no siempre es fácil y las personas pueden reaccionar de formas diferentes. Tras el diagnóstico, la diabetes estará con usted de por vida. Esto puede ser desalentador. Quizás necesite hacer algunos cambios en su vida, a fin de controlar la diabetes. Conozca algunas situaciones que puede (podría) enfrentar.

  • Realizar pruebas sanguíneas frecuentemente.
  • Cambiar su dieta.
  • Comenzar a tener miedo a hipoglucemias.
  • Lidiar con algunas restricciones al manejar.
  • Sufrir constreñimiento sobre hipoglucemia.
  • Sentirse socialmente diferente.
  • Tener algún impacto en el trabajo.
  • Tener en cuenta que lo es para el resto de su vida.

Presentar ansiedad en relación con la diabetes y el futuro de la salud es normal en quien recibió el diagnóstico. Es posible que se sienta enojado y preocupado por el impacto que la enfermedad le traerá a su vida. Sentirse culpable por el peso corporal y llevar una vida poco saludable también es bastante común. Es natural que se deprima por tener una enfermedad progresiva por el resto de su vida. Y puede que sea más propenso a sentirse deprimido o ansioso con respecto a la diabetes si tiene otras complicaciones de salud, como enfermedades del corazón.

Lo que puede ayudarle es centrarse en el hecho de que la mayoría de la gente de edad mediana enfrenta los mismos problemas relacionados con las complicaciones de salud a largo plazo (tales como los ataques del corazón y accidentes cerebrovasculares) aunque no tengan diabetes. Si se siente ansioso o deprimido, es fundamental que busque apoyo emocional con los profesionales con los que hace el tratamiento, puesto que, cuando se está luchando emocionalmente, es más difícil controlar la diabetes de forma correcta, lo que aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones de salud.

Con el paso del tiempo y con mucho apoyo, es probable que acepte la diabetes y consiga tomar el control de su vida nuevamente.